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Algunos de nuestros principios metodológicos:
- El valor de la imitación
El niño pequeño aprende imitando,
responde a lo que ocurre en su entorno a través de un espontáneo impulso
imitativo. Por este motivo, en la escuela la maestra se convierte en modelo para
los niños en su conducta: sus gestos, su lenguaje, sus actitudes y las
actividades que realiza.
Realizamos con los niños actividades llenas de sentido y coherencia, dignas de
ser imitadas. Hacemos con ellos una gran variedad de trabajos artísticos y
manuales y tareas hogareñas y de jardín (pintar, modelar, lavar, barrer,
cocinar, amasar, sembrar, regar las plantas del jardín...) que desarrollan la
voluntad, la habilidad manual, la iniciativa, la paciencia , la perseverancia y
la autonomía del niño.
- La
organización rítmica de las actividades. El ritmo diario, semanal y anual
La
jornada escolar se organiza de manera que cada día se repite la
misma secuencia de actividades, esto proporciona al niño un sentimiento de orden
y confianza , así puede ubicarse en el tiempo.
Cada día de la semana tiene también sus carácter específico: el día de amasar el
pan, el día de pintar con acuarela... y también cada estación. Cada época del
año tiene sus actividades propias relacionadas con la preparación de las fiestas
estacionales (la época de la cosecha, el otoño, la navidad, el invierno, la
pascua...)
- El juego libre
Es la actividad más importante que realiza el niño en la escuela ¡espacios de
juego son espacios de futuro! A través del juego el niño comprende la naturaleza
y su entorno cultural de forma imitativa. En el juego viven las cualidades
activas interiores de lo imitado, formando, de esta manera, la base para un
posterior conocimiento del mundo. “Aprehender” se convierte en “comprender”.
Para el niño pequeño jugar es algo muy serio, es su trabajo, significa percibir
con todos los sentidos, poner en movimiento todo el cuerpo, ser activo. A través
del juego el niño se capacita para dominar el movimiento corporal, su
equilibrio, un tacto delicado y un impulso lleno de fuerza. A través del juego
el niño desarrolla la creatividad y la imaginación que serán las bases de su
capacidad intelectual. Jugando aprenderá también a relacionarse con los otros
niños y desarrollará poco a poco la experiencia consciente de sí mismo.
- La calidad y cualidad de
los juguetes y los materiales
El organismo sensorio del niño está en esta etapa en proceso de formación, por
ello ofrecemos al niño materiales y juguetes de calidad, hechos con materiales
naturales, que le ayuden en el desarrollo de sus sentidos.
Los juguetes que empleamos están hechos artesanalmente por las maestras y los
padres, muchas veces en presencia de los niños, que aprenden así a valorarlos y
cuidarlos al haber vivido todo el proceso de elaboración. Los juguetes son
siempre sencillos para permitir la actividad interior de los niños y el
despliegue de su fantasía creadora: muñecas de trapo, telas de colores,
animalitos de lana o madera , cestos de diversos tamaños... también tomamos para
los juegos muchos materiales de la naturaleza: piñas, conchas, troncos,
cortezas...
Para las actividades artísticas usamos materiales no tóxicos hechos con cera de
abeja y pigmentos naturales. Para las manualidades empleamos tejidos de algodón,
lanas, maderas y elementos de la naturaleza.
Las actividades
Las actividades se organizan armónicamente en la jornada escolar de manera que
haya una alternancia entre los momentos de expansión y de concentración, como si
de una respiración se tratara. Realizamos en el aula actividades de diferente
naturaleza: lúdicas, prácticas, manuales y artísticas.
• Juego libre en el
aula. Tras el juego
llega la recogida de los juguetes, todos los niños participan en poner en orden
la sala, llevando cada juguete a su lugar. Jugar y recoger forman parte del
mismo proceso.
• La preparación de
los desayunos. En
la hora del juego libre la maestra prepara el desayuno que más tarde todos los
niños tomarán, juntos en la gran mesa, a la hora del almuerzo. Algunos niños se
unen a ella en esta tarea. Un día a la semana amasamos pan, los niños participan
gustosos en esta labor.
Para los desayunos usamos alimentos nutritivos naturales, integrales y
biológicos (frutas y cereales principalmente) con la intención de crear en los
niños hábitos de alimentación saludables.
• Las actividades
artísticas. Cada
día de la semana realizamos una actividad artística diferente ( pintura con
ceras, pintura con acuarela, modelado...), no obstante, todo lo que se hace con
los niños en la jornada escolar se lleva a cabo de una manera artística.
• Las actividades
manuales. A través
de la imitación el niño se une a estas actividades que normalmente tienen que
ver con la preparación de las fiestas estacionales (en otoño hacemos farolillos,
en navidad, posavelas, bellas tarjetas o adornos para el árbol, en pascua
pintamos huevos, en primavera hacemos mariposas....)
• Canciones, corros,
rimas, juegos de dedos:
nutrirán al niño, a la vez que, por medio de ellos, va poco a poco tomando
conciencia de su cuerpo y desarrollan su sentido musical Cada estación del año
trae consigo rimas y canciones alegóricas a la misma. De ese modo el niño se
interconecta con aquello que sucede en el exterior, en la naturaleza y se va
situando en el tiempo.
• El juego en el
exterior: tras el
desayuno salimos al jardín. El jardín es para los niños un lugar maravilloso
para jugar, donde cada rinconcito es gratamente apreciado (los columpios, el
césped, las casitas, el arenero, los árboles para esconderse y trepar, las
tablas para construir y hacer equilibrios...) El juego al aire libre les permite
el contacto con los elementos de la naturaleza, la tierra, el agua, el aire, la
luz y la vida (¡cuántas plantas, bichitos y pájaros tienen aquí su casa!) y en
el amplio espacio pueden moverse en libertad, trepar, correr, saltar y
desarrollar sus destrezas motrices.
• La hora del
cuento. Al final de
la mañana llega el momento del cuento. Según las edades, narramos a los niños
cuentos de hadas tradicionales y cuentecitos populares relacionados con las
diferentes épocas del año Un mismo cuento se repetirá durante varios días, a
veces representado en forma de teatrillo de marionetas. A través de la
narración, el niño aprende a escuchar, enriquece su lenguaje y desarrolla su
imaginación.
Las Fiestas
- La celebración de
fiestas estacionales
Periódicamente, celebramos con los niños diferentes fiestas relacionadas con las
estaciones del año, algunas tienen lugar por la mañana y otras las hacemos por
la tarde para que puedan acudir las familias y los amigos. Entre otras:
En otoño
celebramos la
Fiesta de la Cosecha, y la Fiesta del Farol
En invierno
celebramos la
Navidad y el Carnaval
En primavera
celebramos la Fiesta de la Liebrecita de Pascua y la Fiesta de las Palomas
Blancas
En verano
celebramos la
Fiesta de San Juan
Estas celebraciones suponen una preparación previa con los niños que comienza un
mes antes aproximadamente. Cada fiesta tiene su cualidad especial y sus
particularidades (decoración, manualidades que se realizan para la misma,
comidas que se preparan, canciones que la acompañan...), lo que ayuda al niño a
situarse temporalmente en el curso del año, porque cada época recibe su matiz
peculiar, reflejo de lo que ocurre en el exterior, en la naturaleza.
LA EDUCACIÓN DE LA VOLUNTAD,
EL SENTIMIENTO Y EL PENSAMIENTO
El potencial de la acción resuelta del adulto tiene sus raíces en el primer
septenio. Las semillas de la actividad infantil alimentadas y guiadas con
comprensión y amor fundamentan su capacidad de autodisciplina y su disposición
para tomar la iniciativa en el futuro.
Todo lo que hacemos los adultos, especialmente cómo lo hacemos, actúa sobre las
fuerzas de voluntad del niño, que responde a su entorno a través de la
imitación.
Durante la jomada escolar intentamos estimular la actividad interior y exterior
del niño ofreciéndole:
- Impresiones
sensorias saludables
- Actividades saludables
- Un saludable curso del día regulado por hábitos correctos
En la escuela infantil los niños aprenderán, además, a relacionarse con los
demás, a convivir con otros niños y adultos, este aspecto social es de gran
importancia en su proceso de desarrollo. En las aulas, como si de una gran
familia se tratara, los niños tienen la oportunidad de tratarse con niños de
diferentes edades, lo que enriquece las relaciones. La esfera del sentir se
desarrolla asimismo gracias a la forma artística del trabajo con los niños, el
lenguaje, la música, las actividades plásticas, el modo en el que el ambiente
que rodea al niño se cuida...
Los sentimientos y los valores juegan un papel muy importante en nuestra
existencia. Queremos cultivar en los niños cualidades anímicas positivas como la
autoestima, la cooperación, el respeto hacia los otros y hacia la naturaleza, la
admiración, la reverencia, la compasión, la confianza, la capacidad de
experimentar la belleza y la bondad... En el curso de la vida estos sentimientos
se transforman construyendo la base de la capacidad de juicio.
La capacidad de pensar es la que nos permite relacionar, dar sentido y orden a
lo que vivenciamos y a través de la cual nos sentimos integrados en el contexto
del mundo. Hemos de tener en cuenta que la inteligencia no vive aislada en el
cerebro del niño, sino que palpita en su voluntad, se desarrolla a través del
hacer.
Nuestro objetivo pedagógico en este caso es potenciar un pensar claro y preciso,
por eso presentamos al niño actividades llenas de sentido que contengan
secuencias fáciles de abarcar y una coherencia interna que una cada etapa
conducente a la meta. El niño las imita primero y las comprende después, con lo
que despertamos en él la comprensión a través del vivir y del hacer.
El juego libre desarrolla en el niño un pensamiento creador, le permite
descubrir el mundo y las leyes de la naturaleza. Intentamos preservar la
felicidad del niño al hacer descubrimientos en la actividad lúdica, cuando
maneja y ensaya con los objetos, y también el estado de asombro previo al
conocimiento, ya que ese asombro será el germen de las energías de conocimiento
futuro.
El lenguaje es el instrumento del pensamiento, por eso utilizamos con los niños,
a través del contacto personal directo, un lenguaje genuino (no infantilizado)
bien articulado, rico y gramaticalmente diferenciado, siempre lleno de
veracidad. La narración del cuento al final de la mañana constituye un momento
privilegiado para este fin.
El pensar se relaciona también con la memoria. De los tres a los seis años el
niño pasa de la memoria local a la memoria rítmica, y de ésta a la memoria
temporal. Los ritmos diario, semanal, mensual y anual que trabajamos con los
niños suponen una gran ayuda para esta evolución de la memoria., para ubicarse
en la corriente temporal y comenzar su estructuración. También los cuentos,
retahilas, rimas, canciones y trabalenguas suponen un aspecto importante en este
desarrollo.
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